WSJ: Argentina queda al borde de un nuevo default

ARGENTINA

El ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, habla sobre los pagos de deuda del país durante una reunión del G77 en la sede de la ONU en Nueva York, el 25 de junio. Associated Press

Argentina quedó más cerca de caer en su segunda cesación de pagos en 13 años el jueves, luego de que una corte de Estados Unidos rechazó el pedido del país de disponer de más tiempo para negociar con un pequeño grupo de acreedores de deuda incumplida que no aceptaron canjes previos.

A Argentina se le han agotado prácticamente todas sus opciones legales en su dilatada batalla contra fondos de cobertura que la demandaron para cobrar los bonos afectados por el default del país en 2001. El juez de distrito Thomas Griesa dictaminó que el país sudamericano debe compensar a estos fondos de cobertura que rechazaron los canjes anteriores, conocidos como holdouts, a la vez que les pague a los inversionistas que intercambiaron sus bonos en cesación de pagos por deuda nueva con fuertes descuentos.

Por su lado, Argentina informó el jueves que depositó unos US$832 millones en bancos de Nueva York para pagar intereses que vencen el 30 de junio sobre sus bonos en moneda extranjera, sin pagarles a holdouts. Tales pagos incluyeron unos US$539 millones depositados en una cuenta que tiene The Bank of New York BK -1.05% Mellon en el banco central de Argentina.

En un discurso televisado, el ministro de Economía Axel Kicillof acusó al juez de intentar destruir las reestructuraciones de deuda de Argentina y llevar al país a un nuevo default.

“Una decisión judicial absurda (…) que constituye sólo un modo sofisticado de intentar ponernos de rodillas ante usureros de carácter global”, dijo Kicillof.

Sin embargo, no está claro si los tenedores de bonos podrán recibir y aceptar los pagos de interés. El juez Griesa indicó que los bancos de Nueva York que envíen pagos de Argentina a bonistas estarían violando sus órdenes si ayudaran a Argentina a evadir su decisión. Bank of New York Mellon, que procesa pagos para Argentina, no respondió de inmediato a un pedido de comentarios.

Al anunciar los pagos, Argentina intenta demostrar su predisposición y capacidad de pagar a los bonistas que poseen deuda reestructurada, pero simplemente no puede hacerlo debido a la orden judicial de la corte estadounidense, señalan analistas. La postura dura de Kicillof estuvo en línea con la estrategia de Argentina de pulir sus credenciales nacionalistas en el plano interno, al atacar al juez y los fondos de cobertura, a la vez que adopta un tono más conciliador en el exterior.

“Cualquier conducta que pretenda obstaculizar este pago a nuestros acreedores constituye una acción violatoria del ordenamiento jurídico del derecho público internacional”, advirtió el ministro argentino.

Los pagos se realizan a la vez que el juez Griesa dijera en una disposición firmada el jueves que la solicitud de más tiempo que realizó Argentina “no es adecuada”, y añadió que el tribunal no tiene control sobre si Argentina paga a sus tenedores de deuda reestructurada.

El gobierno argentino pidió el lunes a Griesa que suspenda su dictamen para tener más tiempo para lograr un acuerdo con los holdouts. Los fondos de cobertura liderados por NML Capital Ltd., filial de Elliott Management Corp., y Aurelius Capital Management LP, pidieron al juez que rechazara la solicitud, alegando que conceder más tiempo a Argentina le daría pocos incentivos para negociar.

En una carta dirigida al juez Griesa tras el anuncio de Argentina, el abogado que representa a los fondos de cobertura le solicitó al juez que convoque a una audiencia para abordar lo que calificó como una violación de la orden del tribunal.

Argentina se ha rehusado a pagarles a los holdouts, al decir que quedaría en bancarrota debido a la avalancha de reclamos de otros acreedores. Si los pagos realizados el jueves no llegan a manos de los bonistas, el país caerá en default técnico, con un período de gracia de 30 días para pagar antes de enfrentarse a un default completo.

El índice Merval, que agrupa a las empresas líderes de la Bolsa de Buenos Aires, cayó 2% el jueves. Los bonos argentinos en dólares que vencen en 2033, cuyo pago de interés vence el lunes, descendieron levemente luego del rechazo del juez Griesa al pedido argentino, a 87 centavos por dólar desde 87,5 centavos. El rendimiento, que se mueve en dirección opuesta a los precios, aumentó a 10,14% desde 9,92%.

De todos modos, los bonos cotizan a un mayor valor que el que tenían antes de que la Corte Suprema de EE.UU. rechazara escuchar la apelación de Argentina en el caso el 16 de este mes, conforme los inversionistas apuestan a que ambas parten llegarán a un acuerdo de última hora antes de un nuevo default.

Abogados de ambas partes se reunieron el martes con el mediador Daniel Pollack, designado por la corte estadounidense, según una declaración de Pollack. Aunque no se llegó a ningún acuerdo, acordaron mantener las conversaciones en privado para mejorar las posibilidades de una resolución favorable.

Argentina incumplió sus pagos de deuda sobre unos US$100.000 millones durante una profunda crisis económica en 2001. Posteriormente, el país ofreció a los bonistas afectados nuevos valores con un valor de unos 33 centavos por dólar. Entre los dos canjes, los inversionistas acordaron canjear casi 93% de los bonos en default.

Sin embargo, una pequeña minoría de bonistas, incluidos NML Capital y Aurelius, optó por no reestructurar sus bonos y, en cambio, presentaron una demanda judicial para obtener el pago completo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: